La genética clínica es un examen integral realizado por un especialista en genética médica que incluye la obtención de la historia clínica detallada de la persona con sospecha de enfermedad genética (que puede abarcar el período prenatal, el seguimiento durante el embarazo, el parto y el posparto, así como las generaciones familiares), la elaboración del árbol genealógico, la recopilación de todas las pruebas y estudios de imagen realizados hasta la fecha junto con las evaluaciones de especialistas correspondientes, y una evaluación dismorfológica detallada (hallazgos corporales anormales visibles) junto con la exploración rutinaria del paciente. Con la información y los hallazgos obtenidos, el especialista en genética médica llegará a un diagnóstico preliminar y planificará las pruebas genéticas necesarias u otras pruebas de apoyo al diagnóstico. El especialista en genética médica se encargará del manejo del paciente, incluyendo el diagnóstico, las opciones de tratamiento, el seguimiento y las interconsultas con otros departamentos. Al final de todo el proceso, un Asesoramiento Genético detallado también constituye un aspecto importante. Puede ponerse en contacto con nuestro laboratorio para solicitar una cita de consulta genética con nuestros experimentados especialistas en genética médica.

¿En qué casos se debe solicitar asesoramiento genético?
- Anomalías congénitas, discapacidad intelectual, defectos del tubo neural, labio o paladar hendido, abortos con anomalías,
- Edad materna avanzada (35 años o más) u otras causas de necesidad de diagnóstico prenatal,
- Abortos espontáneos (pérdidas gestacionales recurrentes),
- Infertilidad,
- Matrimonios consanguíneos,
- Portación de una translocación cromosómica equilibrada identificada en uno de los cónyuges,
- Detección de enfermedad genética y/o portación en el propio individuo o en sus familiares (Síndrome de Down, fibrosis quística, síndrome de X Frágil, síndrome de Rett...),
- Casos con resultado positivo en el cribado neonatal y en las pruebas rutinarias previas al matrimonio (fenilcetonuria, talasemia...)
- Algunas enfermedades que se manifiestan en edades avanzadas (como la enfermedad de Huntington),
- Algunos tipos de cáncer (de mama, de colon, de pulmón, de tiroides, etc.),
- Consumo de alcohol durante el embarazo,
- Tratamientos recibidos antes o durante el embarazo,
- Exposición a radiación durante el embarazo (radiografías, tomografías),
Proceso de Asesoramiento Genético
En el proceso de Asesoramiento Genético, en primer lugar debe obtenerse una historia familiar detallada. Tras la exploración del paciente, si existe indicación, debe informarse sobre las pruebas genéticas y las posibilidades de diagnóstico prenatal. Deben explicarse los riesgos genéticos que corren el paciente y los demás miembros de la familia. Debe brindarse información y apoyo sobre las formas de reducir el riesgo de la enfermedad, junto con las opciones de tratamiento si las hubiera. Debe mantenerse la comunicación con el paciente, compartir la información y ofrecer apoyo, pero el asesor no debe influir en la toma de decisiones.
Hoy en día, numerosas enfermedades pueden diagnosticarse gracias al desarrollo de la ciencia genética y a los avances en la tecnología de laboratorio. En paralelo con el rápido ritmo de estos avances, también aumenta la necesidad de ayuda e información del paciente y su familia. Por ello, se recomienda que el Asesoramiento Genético sea impartido por personas especializadas en la materia.

Asesoramiento Genético y Diagnóstico Prenatal
Las enfermedades genéticas suelen presentarse junto con patologías físicas y mentales graves. Dado que el tratamiento suele ser limitado en estas enfermedades, el Asesoramiento Genético y el diagnóstico prenatal han cobrado importancia para su prevención. Las familias con antecedentes de enfermedad genética deben acudir a centros de diagnóstico genético antes de un nuevo embarazo.
También se realizan procedimientos de diagnóstico prenatal con el fin de aumentar las probabilidades de que las familias con riesgo de enfermedad genética tengan hijos sanos. De este modo, es posible actuar según el niño por nacer presente o no una enfermedad genética, y, mediante el uso de los métodos de DGP, también es posible tener un bebé sano sin necesidad de interrumpir el embarazo.
¿Qué métodos se emplean en el diagnóstico prenatal?
- Métodos no invasivos: Mediante pruebas de cribado bioquímico (doble o triple test) realizadas a partir de una muestra de sangre de la embarazada, y mediante ecografía, pueden detectarse numerosas anomalías fetales.
- Métodos invasivos: A partir del material (células fetales) obtenido mediante amniocentesis, biopsia de vellosidades coriónicas (CVS) y cordocentesis pueden realizarse análisis genéticos y bioquímicos.
¿En Qué Situaciones se Recomienda la Prueba Genética Prenatal?
- Riesgo elevado en el doble o triple test: La detección de un riesgo elevado en las pruebas realizadas a partir de muestras de sangre de mujeres embarazadas es una de las indicaciones más frecuentes de diagnóstico citogenético prenatal.
- Edad materna avanzada: En todos los embarazos existe riesgo de tener un hijo con anomalía cromosómica, pero este riesgo aumenta de forma proporcional a la edad en los embarazos de mujeres mayores de 35 años.
- Hallazgos ecográficos patológicos: La detección de hallazgos anormales en la ecografía puede ser indicio de numerosas enfermedades genéticas. Sin embargo, la ausencia de hallazgos patológicos en la ecografía tampoco garantiza que el feto esté sano al 100 %.
- Portación de una anomalía cromosómica equilibrada en uno de los cónyuges: Estas parejas suelen acudir al médico tras abortos recurrentes o después de tener un hijo con una anomalía congénita. Aunque los portadores de una anomalía cromosómica equilibrada presentan un fenotipo (aspecto externo) normal, su riesgo de tener un hijo con una anomalía cromosómica está aumentado. Se recomienda que estos casos reciban asesoramiento y se beneficien de las posibilidades de diagnóstico genético.
- Familias con antecedentes de un hijo con anomalía cromosómica: En las parejas que ya tuvieron un hijo con una anomalía cromosómica, el riesgo de recurrencia en embarazos posteriores aumenta en proporciones variables según el tipo de anomalía. Se recomienda que las familias planifiquen sus futuros embarazos en consulta con un especialista en genética.
- Detección de portación de enfermedad monogénica hereditaria en pruebas de cribado: Se recomienda Asesoramiento Genético a las parejas identificadas como portadoras (de enfermedades como fenilcetonuria, anemia de células falciformes, fibrosis quística o talasemias) durante los cribados neonatales rutinarios, las pruebas previas al matrimonio o el estudio de enfermedades genéticas en familiares cercanos.
- Portación de enfermedad genética ligada al cromosoma X: En las embarazadas portadoras deben evaluarse en primer lugar las posibilidades de prueba de diagnóstico prenatal dirigidas directamente a la enfermedad en cuestión. Sin embargo, cuando esta opción no está disponible, pueden recomendarse análisis indirectos mediante métodos como el análisis de ligamiento, el cariotipo o la FISH (el feto de sexo masculino presenta un riesgo elevado de la enfermedad).
- Antecedentes de enfermedad multifactorial: Existe la posibilidad de diagnóstico prenatal para algunas enfermedades multifactoriales, especialmente los defectos del tubo neural. Si existen antecedentes de anencefalia y espina bífida en la familia o en familiares de segundo grado, el riesgo de recurrencia en embarazos posteriores aumenta (anencefalia 5 %, espina bífida 2 %).
- Pérdidas gestacionales recurrentes: Pueden realizarse análisis genéticos a las familias con antecedentes de dos o más abortos espontáneos, mortinatos o un hijo con anomalías (antecedentes obstétricos desfavorables). Según los resultados de las pruebas, puede planificarse el tratamiento o recomendarse el diagnóstico genético prenatal/DGP.
- Presencia de ansiedad materna: En caso de ansiedad materna extrema, puede solicitarse un análisis cromosómico fetal sin que se exija una indicación específica.
Tabla. Algunas Enfermedades Monogénicas Detectables Mediante Diagnóstico Prenatal
| Enfermedad Monogénica | Frecuencia / Incidencia |
|---|---|
| Fibrosis Quística | 1/3300 |
| Hiperplasia Suprarrenal Congénita | 1/10000 |
| Talasemia alfa | variable |
| Talasemia beta | variable |
| Enfermedad de Huntington | 4-7/100000 |
| Enfermedad renal poliquística | 1/3000 |
| Anemia de células falciformes | 1/400 |
| Enfermedad de Tay-Sachs | 1/400000 |
| Atrofia Muscular Espinal (AME) | 1/24000 |
| DMD | 1/3500 nacimientos varones |
| Hemofilia A | 1/8500 nacimientos varones |
| Síndrome de X Frágil | 1/4000 nacimientos varones |
Preguntas Frecuentes
Sí, puede prevenirse. El servicio de Asesoramiento Genético brindado por Asesores Genéticos especializados en la materia es de gran importancia. Gracias a las posibilidades que ofrecen los avances de la tecnología genética, puede aumentarse la probabilidad de que la familia tenga un bebé sano.
El matrimonio consanguíneo aumenta la probabilidad de que se combinen genes dañados en las enfermedades genéticas recesivas y multifactoriales, y, en consecuencia, el riesgo de tener un hijo con una enfermedad hereditaria. Además, se observa un aumento en las tasas de mortinatalidad, aborto espontáneo y anomalías congénitas.
Debe realizarse una evaluación de la situación junto con un médico especialista en la materia, confirmar el diagnóstico mediante análisis genéticos y planificar, junto con las posibilidades de diagnóstico prenatal y PGT, las demás medidas a adoptar.
Aunque las posibilidades de tratamiento son limitadas en una parte importante de las enfermedades genéticas, también existen casos que responden al tratamiento. Por ejemplo, en algunas enfermedades como la FMF, la fenilcetonuria, la hiperplasia suprarrenal congénita y el síndrome de Turner, los tratamientos aplicados pueden aliviar los síntomas clínicos.
Los análisis que se realizan solo aportan información sobre la enfermedad estudiada y no informan sobre otras enfermedades. Además, a pesar de los rápidos avances en las tecnologías genéticas, todas las técnicas utilizadas presentan limitaciones, y ningún centro de diagnóstico genético, ni siquiera los más avanzados del mundo, puede garantizar un bebé sano al 100 %.
Le recomendamos recibir Asesoramiento Genético de un médico especialista en la materia, junto con el informe de la prueba genética y el resto de los resultados médicos que tenga en su poder.
Se recomienda evitar los estudios radiológicos durante el embarazo. La sensibilidad del feto a la radiación varía según la edad gestacional. Además, la cantidad de radiación recibida también es importante. En caso de exposición a radiación, se recomienda recibir Asesoramiento Genético.
La amniocentesis es el procedimiento mediante el cual los especialistas en obstetricia toman, con guía ecográfica, una muestra del líquido del saco gestacional en el que se encuentra el bebé. Se recomienda realizar la amniocentesis entre las semanas 16 y 20 del embarazo, con el objetivo de completar el procedimiento antes de la semana 24.
Las células obtenidas de la muestra de líquido tomada mediante amniocentesis pertenecen al feto. Estas células se cultivan y se multiplican, y los cromosomas en metafase obtenidos se analizan numérica y estructuralmente mediante microscopía óptica. Es un proceso que requiere un esfuerzo considerable y, por lo general, el resultado puede obtenerse en 2 a 4 semanas. Además, en los casos en que se requieren estudios de genética molecular, pueden ser necesarios plazos adicionales.
Tras este procedimiento existe un riesgo de aborto de aproximadamente el 0,5 % (1/200). Se sabe que la amniocentesis realizada por médicos especialistas no afecta negativamente la salud del feto.
Tras el procedimiento puede aparecer ardor y enrojecimiento en la zona donde se tomó la muestra de líquido. Existe un riesgo de infección muy bajo. Tras la amniocentesis se recomienda descansar y evitar el esfuerzo físico intenso.
En las células humanas hay un total de 46 cromosomas, dos de los cuales son cromosomas sexuales. El síndrome de Trisomía 21 (síndrome de Down) se produce cuando, en lugar de dos, hay tres copias del cromosoma número 21 en las células. En estos pacientes puede presentarse discapacidad intelectual junto con numerosas otras anomalías. En los casos en los que clínicamente se sospecha síndrome de Down, debe realizarse un análisis cromosómico, y los resultados deben entregarse junto con Asesoramiento Genético.
Mediante el doble test realizado entre las semanas 11 y 14 del embarazo, o el triple test realizado entre las semanas 16 y 20, se investigan los riesgos de defectos del tubo neural y de anomalías cromosómicas numéricas como la Trisomía 21 (síndrome de Down) y la Trisomía 18. Dado que la mayoría de las enfermedades detectadas mediante estas pruebas se asocian a discapacidad intelectual, popularmente se las conoce como «prueba de inteligencia». No debe olvidarse que el doble y el triple test son únicamente pruebas de cribado destinadas a determinar el riesgo. Si estas pruebas detectan un riesgo elevado, deben recomendarse análisis genéticos con fines de diagnóstico definitivo.
El diagnóstico genético preimplantacional es el procedimiento mediante el cual se realizan análisis basados en ADN a partir de una sola célula obtenida del embrión temprano generado mediante FIV (fecundación in vitro). Con este método, el embrión seleccionado se transfiere al útero materno, aumentando la probabilidad de tener un bebé sano. La ventaja más importante de este procedimiento es minimizar la probabilidad de que el feto deba ser extraído mediante una intervención médica.
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